Es una discusión que en algunas partes comenzó hace tiempo. Estados Unidos, la Unión Europea y Japón son ejemplos de importantes lugares donde se debate respecto de la neutralidad en la red, aunque fue Chile el primer país en aprobar una ley de este tipo.
Lo más importante es que prohíbe que los proveedores de Internet distingan o discriminen a los usuarios según la utilidad que den a su navegación en la web. Esto quiere decir que no se pondrán trabas a envíos, descargas y ofrecimientos que se puedan hacer a través de la red.
En estricto rigor, la ley dice lo siguiente: “No podrán arbitrariamente bloquear, interferir, discriminar, entorpecer ni restringir el derecho de cualquier usuario de Internet para utilizar, enviar, recibir u ofrecer cualquier contenido, aplicación o servicio legal a través de Internet, así como cualquier otro tipo de actividad o uso legal realizado a través de la red”.
Esto quiere decir que los proveedores no podrán dificultar o ralentizar las transferencias legales de archivos mediante software P2P, ni podrán bloquear el acceso de particulares o empresas a ciertos contenidos. Tampoco podrán poner trabas a las descargas arbitrariamente.
La ley también hace que el servicio de Internet pase a ser parte como servicio de la Ley General de Telecomunicaciones, de tal manera que será la SUBTEL el organismo encargado de fiscalizar el cumplimiento de la normativa y los contratos entre compañías proveedoras y usuarios.
El ministro de Transportes y Telecomunicaciones, Felipe Morandé, se mostró satisfecho con la aprobación de esta ley en el Congreso y dijo que no se permitirá que ningún proveedor intente engañar a los usuarios en el futuro.
La Ley de Neutralidad en la Red ahora se encuentra a la espera de ser promulgada por el Presidente de la República, Sebastián Piñera.


