Uno de los conceptos más manoseados de la web el último tiempo. Los famosos encargados de llevar a cabo la comunicación y el nexo entre usuarios y empresas a través de Internet.
Los community managers son como relacionadores públicos virtuales o el “servicio al cliente” en línea y en tiempo real. Para algunos se trata de la nueva profesión del siglo XXI, mientras que para otros es un trabajo que cualquier tipo con cuenta de Facebook puede hacer.
Ni lo uno ni lo otro. En ningún lugar se estudia para ser community manager, sin embargo, se trata de una labor que requiere preparación específica. Cualquiera puede creerse community manager, pero eso dista mucho de hacerlo bien.
Causa gracia la gran cantidad de personas que andan por la vida ofreciéndose como community managers, sólo por manejarse más o menos decentemente en Facebook y Twitter. Son los mismos que se promocionan como “expertos” y al primer inconveniente ven como su escasa preparación los hunde. Vendedores de humo profesionales.
Una persona que se haga cargo de la comunicación online entre empresa y usuarios (clientes) debe tener nociones de marketing, relaciones públicas y periodismo. Lo que se busca con este cargo es provocar impacto entre los consumidores, fidelizar, crear vías de contacto directas y veloces, y planificar estrategias de acuerdo con las necesidades de ambas partes. Hacerlo bien no es llegar y abrazarse.
Si bien es cierto que no se trata de una labor demasiado compleja, tampoco es un juego. Los relacionadores públicos carecen de las herramientas comunicativas que tienen los periodistas, los cuales no se manejan en el área del marketing.
¿Cómo hacerlo entonces? Buscando gente que no se quede sólo en su área de conocimiento y se dedique a aprender más: alguien capaz de hacerse cargo responsablemente de todos los aspectos necesarios para una fluida comunicaciónonline entre empresa y consumidor, un ser criterioso al momento de enfrentar crisis. Alguien que se ponga en el lugar de la empresa y sus clientes; un profesional preparado para velar por el beneficio de ambas partes, usando sus conocimientos avanzados de web, comunicación y marketing.
Cualquiera puede tomar el cargo, pero pocos pueden hacerlo bien. La idea es alimentar convenientemente la relación entre empresa (marca) y comunidad. Es misión de la sociedad notarlo y optar por gente capaz, en vez del primer “experto” que se cruce en el camino.

