De moda ha estado en las últimas semanas la información entregada por el Gobierno de Chile, el cual señaló que va contar con un sistema de monitoreo de redes sociales, para conocer con mayor profundidad qué se comenta a través de Internet.
Tras enterarse de esto, muchos personeros políticos y sociales se mostraron ofendidos,y manifestaron sus molestias por este “espionaje digital”. Además, pudimos ver en las redes sociales una gran cantidad de personas que estaban en desacuerdo con la medida adoptada por el Ejecutivo, quienes alegaban por su libertad de expresión y temían que sus derechos fueran violados.
Vamos por partes. En primer lugar, un monitoreo de este tipo no es una práctica nueva. Muchas de las grandes compañías a nivel mundial cuentan con un sistema que recopila conversaciones en redes sociales, blogs, foros y portales, con el objetivos de captar de mejor manera la percepción de sus clientes y potenciales consumidores, respecto de los aspectos positivos y negativos de sus marcas. Toda la información que se toma y analiza es pública, por lo que nadie podría reclamar al respecto.
En segundo lugar, es responsabilidad de los usuarios de Internet proteger su privacidad y datos personales. Actualmente, existen muchas formas de mantener oculta dicha información y es posible adoptar medidas de seguridad eficaces. Pese a esto, también es responsabilidad de quienes utilizan sistemas de monitoreo velar por la protección de los datos privados que están en plataformas públicas, puestos así por usuarios incautos.
Tercero. El monitoreo de redes sociales es concebido por quienes lo usan como una herramienta de estudio, para mejorar la percepción y los atributos de marcas, servicios, personalidades y productos. A partir de esto, es posible obtener valiosa información sobre los usuarios, sus inquietudes y necesidades, la cual sólo es comparable con la que se obtiene mediante encuestas presenciales y telefónicas.
Cuarto. Las constantes quejas contra el sistema de recopilación de datos de redes sociales es una muestra más de que Chile aún está en pañales, respecto de los grandes avances en comunicación digital que se están dando en el mundo. Este monitoreo es igual que un clipping, sólo que no se centra en diarios y televisión, sino que en todo Internet: el medio de comunicación más grande que hay.
Este post no busca por ningún motivo defender ni atacar las actuales medidas del Gobierno de Chile, pero debemos dejar en claro que es importante usar la tecnología a nuestro favor, hacerla útil para facilitar nuestras actividades. Como país no podemos quedarnos atrás porque las cosas nos dan miedo o por falta de información. El llamado es a mirar hacia adelante, modernizarse y crecer.

